—Esta parece más la flor de los vientos. La de los Boyko es una estrella pagana por su religión —musitó el alfa azabache, devolviéndole la foto sin decir nada más. A pesar de todo lo que estaba pasando, seguía enojado, y más por lo que estaban atravesando. No lo dejaría pasar, así como así. A pesar de las circunstancias y de que debían estar más cerca ahora, Catherine no medía el peligro y le parecía fácil salir como si los Boyko no estuvieran al acecho, y ahora no solo ellos, sino también los Triada, la DEA y Dimitri. —¿Ahora qué haremos, ahora que sabemos el contenido de la memoria? —musitó Joseok, cerrando su portátil. Era como llegar a la meta y no saber qué hacer con el trofeo; exactamente así se sentía. Estaban en medio de una guerra que ni siquiera les correspondía, pero que

