—Le dije que quería dejar el caso por ti y él me confesó lo que pasó hace años. También sé por qué buscas a Dimitri y... —Solo te diré una cosa: no intervengas —exclamó Marcus con severidad—. Lo mataré con mis propias manos, eso no es negociable. —Siguió mirando la foto con los puños cerrados, decidido—. Y nadie de ustedes podrá detenerme. —Sé lo que sientes; recuerda que también es responsable de la muerte de mi padre. Pero esa no es la manera... él es... —Intentó persuadirlo, pero no podía revelar toda la verdad. —¿Él es qué? —Marcus la miró, notando su silencio. Catherine desvió la mirada, frustrada por la burocracia. —Claro, confidencial —bufó Marcus, caminando nuevamente hacia ella—. ¿El idiota de Harrison te mandó para que me sacaras información y me convencieras de que no haga n

