—Efectivamente está embarazada —dice el doctor Jonh revisando mis estudios. Me desplomo en la silla sintiéndome emocionalmente volátil. —Esto... pensé que la otra prueba había salido negativa. ¿Cómo pasó? —Aún no me cabe en la cabeza que esté esperando un hijo de Marcus. Fuimos cuidadosos al respecto, sabiendo los riesgos. —Las pruebas caseras jamás han sido fiables, a demás de que era muy rápido para sacar un diagnóstico certero. Pero esto, no tiene fallas. —Me señala la hoja de los análisis—. Tienes que tener muchos cuidados sabiendo tu afección cardiaca. —¿El tratamiento que llevo, podría afectar de alguna forma al bebé? —Esa duda me está matando desde que salí de casa. —No, en absoluto, ciertamente la contraindicación que presentas al estar embarazada en tu condición es que cualqui

