Mi corazón late de una forma frenética. Estoy jodidamente asustada. Ese hombre que está frente a mí, hace que me quede paralizada del miedo. Su forma de mirarme me hace temblar como una gelatina. Salgo de la fiesta porque hay lobos, y me encuentro con un vampiro. ¿Qué podría ser peor? Nunca jamás en la vida me he puesto a pensar como iba a morir, pero a juzgar por mi situación en este preciso momento, creo que será hoy. Trago saliva. El rubio me mira divertido mientras camina a mi alrededor. Suelto una maldición por no hacerle caso a Daniel cuando me dijo que no viniera. -Pero que tenemos aquí. -Se detiene frente a mí. Agarra un mechón de mi cabello y lo huele. Qué asco, me siento acosada. -Una belleza. -Musita con ¿deseo? -Yo... yo no sé quién eres. ¿Vale? Ni qué quieres, pe...

