-¿Sabes algo? -Pregunto sentándome al lado de Mel. -No, aún no. -Responde abrazándose a sí misma. -Hace mucho frío aquí. -Deberías irte, tus padres deben estar preocupados. -Murmuro apretando su brazo levemente. -No quiero dejarte sola. -Gracias. ¿Y Luke? -Inquiero mirando hacia varias enfermeras que atienden a los pacientes. -Más tarde le darán de alta. -Me informa. Veo que los papás de mi amiga llegan, ella se despide de mí y se marcha. No quería irse pero la hice entrar en razón. Melanie no ha dormido y necesita descansar. Tengo unas inmensas ganas de llorar. Quiero gritar con todos mis fuerzas, pero no puedo... ¿Cómo estará mi padre? Dios quiera que todo salga bien y Daniel vuelva con nosotros a casa, porque de lo contrario, no sé qué pasaría conmigo. Yo amo a Daniel, a

