Capítulo 6

1080 Palabras
Después de la visita inesperada de Angelo, continúo trabajando en mi computadora, revisando contratos, firmando documentos y demás cosas que un CEO hace. Como sabrán es una gran responsabilidad el estar a cargo de una empresa, pero a mi me encanta, siento que si algún día dejara de hacer mi trabajo, ese día moriría. Siempre amé el trabajo que papá hacía para sacar adelante la empresa y en medio de tantos compromisos, nunca dejó de lado su familia, él fue un padre y esposo amoroso. Mi mayor deseo es poder encontrar un hombre como él, que me ame y que podamos formar una hermosa familia, pero cómo dice mamá "Todo llega en el tiempo correcto" ni antes, ni después. En este momento me dirijo hacia la sala de juntas por que en pocos minutos comenzamos la reunión con el área de administración. Cuando llego, todos están listos para comenzar. -Buenas tardes a todos- saludo -Buenas tardes señorita Montero- responden todos -Primeramente quiero agradecer a todos por estar aquí y por la excelente labor que todos realizan para la empresa. Se que todos ponen su mayor esfuerzo para que todo marche bien- digo y seguidamente cedo la palabra a David Mencía jefe del departamento de administración. -Muchas gracias señorita Montero por esas palabras que nos animan a seguir trabajando con mayor esfuerzo. En estas últimas semanas hemos tenido un auge en toda la cadena hotelera y a continuación presentamos el informe contable- dijo David presentando todo el informe. - Gracias David por ese excelente informe que han preparado, agradezco que todo esté mejor de lo esperado- le digo tomando la palabra. Esto ha sido todo por el día de hoy- les digo finalizando la reunión y todos salen de la sala de juntas. Yo me quedo un momento más para recoger algunos documentos que tengo sobre la mesa, de pronto escucho un sonido en la puerta, volteo a ver y me quedo sorprendida al ver a Mateo. -Hola Preciosa- dice Mateo. Yo creo que ya me estoy acostumbrando a que me diga preciosa, es más, creo que me gusta que sea cariñoso conmigo. -Hola Mateo, ¿Cómo estás? -Muy bien ¿y tú?- dice mientras me saluda con un abrazo y un beso en la mejilla. - Muy bien, bueno, creo que más que bien -Ah sí, y... ¿a qué se debe eso? -Se debe a que todo marcha mejor de lo esperado en los hoteles. -Me alegra mucho saber eso, y todo se debe a que tú eres una excelente CEO. -Muchas gracias Mateo, pero no todo el mérito me lo llevo yo, los empleados también tienen mucho que ver en el auge de la empresa. -Si, tienes razón preciosa- me dice y yo siento mi cara roja como un tomate por los elogios de Mateo. -¿A qué se debe su noble visita doctor Villareal?- le digo en tono algo coqueto - Pues, yo quiero saber si usted señorita Montero me haría el honor de aceptar cenar conmigo esta noche- me responde él -¡Oh que sorpresa!, estaría encantada de poder acompañarlo doctor. -Muchas gracias por aceptar preciosa. -También gracias a ti por invitarme. ¿A qué hora es? -A las 7 pasaré por ti -De acuerdo, estaré lista esperando por ti. -Entonces no retraso más tu trabajo- me dice dándome un beso y se despide de mí. Cada vez que veo a ese hombre, todo en mi se descontrola, él es tan único y especial. Toda la atención que él me brinda me lleva hasta las nubes. Pero aún así, sigo pensando la propuesta que él me hizo la noche anterior, creo que por el momento no puedo pensar mucho porque tengo que regresar temprano a casa ya que debo arreglarme para la cena de esta noche. Después de dejar todo listo en mi oficina, bajo en el elevador y conduzco el auto hasta mi casa. Al llegar a casa, subo rápidamente las escaleras, tomo un rápido y relajante baño de espumas, después de salir del baño me coloco la bata para poder buscar el vestuario adecuado para esta noche, luego me dirijo al tocador para comenzar a maquillarme y arreglar mi cabello. En este momento estoy lista, llevo puesto un vestido de tirantes, color plateado, escote V, largo hasta abajo de la rodilla con una abertura en la pierna izquierda, tacones y cartera color n***o. Hice un semi-recogido con ondas en mi cabello y un maquillaje algo natural (por que no me gusta el maquillaje extravagante), siempre resaltando el color de mis ojos. Estoy bajando las escaleras luego de escuchar el sonido del timbre, mientras bajo cada escalón mis ojos se conectan con los de Mateo, él está muy elegante, trae puesta una camisa blanca con un traje color n***o y unos zapatos color café, su cabello lo trae peinado hacia atrás. Ahhh se ve tan encantador. Narra Mateo Llegué hace cinco minutos a la casa de Valentina, en este momento la estoy esperando en la sala, de pronto escucho el sonido de los tacones en dirección de las escaleras, entonces volteo a ver y Valentina viene bajando las escaleras, ella se ve tan hermosa con ese vestido que talla muy bien su esbelta figura, toda ella está completamente hermosa. -Que hermosura la que mis ojos están viendo- le digo dándole un beso en la mejilla. -Gracias por tus elogios, y tú tampoco te quedas atrás- me dice y yo agradezco con una sonrisa. -¿Estás lista?- le pregunto -Si, lista -De acuerdo- le digo y ambos nos dirigimos hacia el auto. Cuando llegamos al auto, abro la puerta del copiloto para que ella pueda entrar, luego yo entro al auto y manejo hasta el restaurante donde hice la reservación. Al llegar al restaurante le ofrezco mi mano para que ella pueda salir del auto y subimos en el elevador. Cuando entramos, el camarero nos dirigió hasta la mesa que estaba cerca de un buró donde se puede ver el hermoso paisaje de la enorme ciudad. -Siempre me ha gustado este restaurante- dice Valentina -¿Te gusta el estilo italiano? -Si, la comida italiana es mi favorita. -A mi también me fascina la comida italiana. -Creo que tenemos algunas cosas en común- dice ella con una dulce sonrisa que me enamora. -¿Qué comida pedirás?- pregunto viendo la carta del menú y en ese momento escucho una tercera voz mencionar el nombre de ella. -Valentina- dice un hombre acercándose a nosotros.
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