Ludmila Me desperté aturdida y con un fuerte dolor de cabeza, no era consciente de nada de lo que pasaba a mi alrededor y mucho menos recordaba algo de la noche anterior, las imágenes anoche se habían desvanecido y el último recuerdo que tenía era haber salida de la casa de Leonardo, todo lo demás se encontraba completamente borrado, no tenía ni idea que había pasado luego de aquello. Me revolví un poco y me quedé completamente tiesa al darme cuenta que no está sola en la cama, al lado mío se ha encontrado tu cuerpo y eso no podía ser para nada bueno. Abrí mis ojos con toda la dificultad del mundo y observé el cuerpo a mi lado, lo primero que vi fue su pecho desnudo y una pequeña hilera de vellos se encontraba sobre este, hice una mueca de asco, hice un esfuerzo y subí mi rostro para el

