Morgan. Dejé todo en su lugar y de nuevo me recosté en la cama, no dejaba de darle vueltas al asunto, ¿Dónde está ella?. Tome mi celular y converse durante unos minutos con Enzo, hasta que se escuchó ruido fuera de la habitación e intente hacerme la dormida. Sentí su mirada sobre mi, recorrió mi cuerpo varias veces y justo cuando creí que se iría, se acercó más y mi piel reaccionó a él. Mi piel se erizo por completo y mi corazón iba a mil por hora. -Es claro que no estás dormida, ¿Quieres comer?, Traje algo del super. -No tengo hambre. No iba a obtener nada bueno con mi actitud pero no bajaría la guardia para que de nuevo vuelva hacerme daño cuando no me he comportado igual que él. -Morgan por favor, tienes que comer algo. Tengo que hablar ciertas cosas contigo. -No tengo hambre, n

