Alessandro. Llegando al lugar, me estremecí por completo, claramente recordaba todo lo que había pasado a lado de Lety y automáticamente mis alertas se encendían. Enzo prefiero esperar abajo si es que las cosas no salían tan bien, tenía la orden de marcarle a la policía en media hora. Subí las escaleras hasta el piso que me dijo y justo cuando estuve delante de la puerta, tome aire profundamente y toque el timbre. No tardó mucho en abrir la puerta y dejarme entrar, seguía igual que antes, sin perder ese brillo en su cabello pero conservando la maldad en sus ojos. -¿Dónde está Morgan?. -Hola Alessandro, estoy muy bien, que bueno que decidiste venir, ¿Quieres algo de comer?. -Dejate de tonterías Lety, ¿Dónde está Morgan?. -¿La amas?. -Claramente. -¿Porqué no hiciste conmigo nada de

