Alessandro. Después de aquel momento tan íntimo regresamos a la casa, al parecer el tiempo se fue volando y encontramos a todos dormidos. Morgan se quedó en su habitación y yo corrí a la mía por algo de ropa para pasar la noche con ella, justo antes de que cerrará la puerta entre dándole un buen susto. -Maldicion, no vuelvas hacer eso. Casi me da un infarto del susto! -Lo siento nena, quiero pasar la noche contigo. -Pero ahora sí quiero dormir, estoy sumamente agotada. -Lo prometo, solo dormiremos. -De acuerdo, ponte cómodo. Cerró la puerta detrás de mí con seguro y desapareció por la puerta del baño, después de un rato salió con un pequeño short y un top, su cabello estaba recogido en una trenza de lado, quería dormir pero ahora mis ganas de follar, eran más. -Oh no, no me veas a

