Morgan. Desperté por el ruido constante, no podía distinguir exactamente de dónde venía, pero comenzaba a darme dolor de cabeza. Me levanté con precaución de la cama y trate de acostumbrarme a la luz y preparar a mi cuerpo para recibir órdenes, camine hacia el baño y me senté en la taza, me sentía realmente fatal, mi cabeza no dejaba de doler y mis ojos estaban más que sensibles a cualquier tipo de luz. Ayer por la noche después de ver unas fotos de Alessandro, en bata frente a un espejo y atrás el cabello de Lía, me dejó mal y comencé a llorar como niña pequeña. Confiaba en él pero en ella no y algo muy en el fondo me decía que algo sucedió. Respiré profundo varias veces, lave mi cara y mis manos y baje hacia la cocina. Enzo, Bruno, Lizzy y Caroline estaban desayunando en la sala, vi

