El dolor de Hanna

852 Palabras
—¡He quedado como una idiota papa! Hoy sería el día más feliz de mi vida, ¿qué se supone que haga ahora? ¿Debo cancelar la boda alegando que me fue infiel con su cuñada? Seré la burla de todo el mundo, porque a las seis es la boda. —¡shhh! Tranquila hija, yo me encargaré de solucionar todo esto. —mientras todo sucedía había un par de ojos que no dejaban de observar a la futura novia destrozada, llorando por un tipo que a su parecer era una basura. El socio le susurró a su hijo que debían marcharse, porque ese era un problema familiar, pero él negó con la cabeza. —¿dejarás que tu padre resuelva la situación mientras tú lloras por un tipo que claramente no te valora? ¿Piensas mostrarte destruida ante él? O peor aún ante el mundo. ¿No te parece que eso sería darle el gusto? Es obvio que ellos hicieron esto con la intención de lastimarte… ¿Qué clase de mujer eres? ¡Si te levantas del suelo y dejas de llorar por ese idiota, yo me casaré contigo! —hijo, ¿qué estás diciendo? ¡Lo mejor es que nos marchemos ahora mismo de aquí! —El señor estaba consternado por las palabras de su hijo, como se le ocurre enfrentarla así y ofrecerse para suplantar al novio. Levantó su mirada para ver al hombre que le decía esas palabras tan duras, pero a la vez cargadas de tanta verdad, y encontró al hijo de socio de su padre, el cual había visto una vez. -- ¡No deberías meterte en asuntos ajenos! Es más, tú no conoces a Emil. —No me hace falta conocer a un tipo tan ruin y cobarde, ¡tienes dos opciones! ¿Te quedas llorando como una Magdalena? Lo cual no solucionará nada, ¿o te casas conmigo y les das a ambos la lección de su vida? Tú decides Hanna, porque tienes poco tiempo para tratar de desinflamar tus ojos y parecer una novia feliz… Demuéstrale que tú también sabes pagar con la misma moneda y que mientras él se revuelca con su amante a escondidas, tú te casas con un hombre de verdad delante de todo el mundo. Sus palabras se le habían calado muy hondo, la observaba de pies a cabeza en qué momento había dejado que Emil jugará con su vida a tal punto de dejarla como una piltrafa humana llorando por él. Levantó su mirada y observó al hombre que estaba a unos pasos de ella con una mirada desafiante y decidió demostrarle que no es la estúpida que todos piensan — ¡acepto! —¡ahh! – su madre soltó un grito de indignación al escuchar a su hija aceptar semejante locura – Hanna estas decisiones no se toman a la ligera, ahora estás molesta y dolida, eso te puede llevar a cometer una locura. Recapacita, prometo que tu padre y yo lo solucionaremos. —no, mamá, el señor Noah Schmidt tiene toda la razón, no seré la burla de la gente dos veces el mismo día, fue suficiente con ver la cara de satisfacción de Lena, así que me casaré con él y es mi última palabra— Se levantó del suelo y subió a la cocina por hielo para desinflamar sus ojos, porque tenía una boda a la cual asistir. La madre de Hanna quedó en shock cuando vio la decisión que había tomado su hija, así que vio a su esposo para que hiciera algo, pero solo se encontró con la resignación, cosa que no podía creer porque era la primera que su marido se quedaba de brazos cruzados. Lo peor fue cuando observó a Noah, un chico callado, serio y misterioso que solo había visto dos veces, él parecía muy tranquilo como si esto lo hubiese estado esperando, cosa que no le gustó para nada, ¿cómo podría ella permitir que su hija uniera su vida a un chico desconocido? Su padre era socio de su marido, pero del chico no sabían nada absolutamente nada. Decidió dejar de pensar y actuar, así que fue detrás de su hija para tratar de persuadirla, para esas alturas era capaz de hacer lo que sea para evitar aquella locura, “mi hija solo está molesta y herida”. Quería convencerse y evitar la situación a toda costa, pero que pasara cuando recapacite no podrá pedir el divorcio alegando que se casó por capricho, su madre está segura de que este hombre no la dejará libre y ella estará en deuda con él por siempre. Su padre tampoco era capaz de procesar que su hija se casaría en un par de horas con Noah, ¿en qué momento sucedió todo esto? Por una parte, quería correr al chico de su casa por aprovecharse de la situación de su hija para ofrecerle un matrimonio que claramente le favorece a él, ella sigue enamorada de Emil y todos dudan de que eso cambie. El padre de Hanna estaba seguro de que a Noah no le gustan los juegos.
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