—Hanna, lo que tenemos que hablar es muy importante y profundo para hacerlo por teléfono, así que te pido o más bien te ruego que me des una oportunidad de explicarte como fueron las cosas. Para eso tenemos que vernos porque necesito que compruebes que soy honesto. No tienes idea de lo mal que he estado desde ese día, casi no duermo, ni como y mi salud está bastante deteriorada, mi familia me ha dado la espalda y sé que me lo merezco. Pero quisiera que me dieran la oportunidad de explicar lo que sucedió porque aunque no lo crean yo fui una víctima de las circunstancias, ya que Lena se aprovechó de mi estado de embriaguez para seducirme, tú me conoces bien, sabes que no sería capaz de hacer algo como eso en mis cinco sentidos. Hanna leía las palabras de Emil y estaba en una encrucijada por

