De camino a la empresa Amy no pudo dejar de pensar en la propuesta que Hassel le hizo sobre mudarse con él. Si bien era cierto que apenas comenzaron a salir, y que debía pensar de forma objetiva y madura, no podía evitar fantasear y emocionarse sobre el tema. Al mismo tiempo, también sentía nervios de aceptar mudarse con él ya tendría que decirles a sus padres que estaba saliendo con alguien de forma automática. Amy giró su rostro hacia Hassel y lo miró brevemente. Esa era la primera vez que iban juntos al trabajo y podía verlo en el desayuno de la semana, así que en ese momento pensó que, si se mudaba con él, no sería la única vez que podrían estar juntos de esa forma. —¿Tienes algo que decir además de verme tanto, Amy? —preguntó Hassel, girándose para atraparla viéndolo. Amy se enr

