Amy siguió la mirada de Hassel hacia Jack Spencer, que se había detenido junto a una mesa con elaborada decoración y una fuente de chocolate. Cuando Jack se dio cuenta de que Hassel lo estaba mirando con una clara señal de advertencia, desvió su mirada de Amy. —Parece asustado—comentó Amy. —Más le vale que les haga caso a sus instintos y se aleje de ti. Esta noche no solo lo golpearía. Amy se giró hacia Hassel con mirada seria. —No puedes golpearlo de nuevo. —Corrección Amy, puedo. Pero no te preocupes, no lo haré. Simplemente cancelaré mis negocios con su padre, negocios que han mantenido a su familia lejos de la bancarrota por años. En ese momento Amy vio a Amelia Spencer acercarse a su hermano, y por un instante se permitió llenar de malicia y deseó que la familia Spencer se

