Durante la media hora siguiente, Sasha y Jayhan se lo pasaron en grande inclinándose precariamente sobre las rocas, chillando de terror fingido cuando casi se caían y salpicándose mutuamente, con o sin intención, mientras se turnaban para lanzar la pequeña red de mariposas por el agua. Al final, más por suerte que por habilidad, presentaron orgullosos un tarro con ocho renacuajos nadando para admiración de Sheldrake y Yarrow. Los dos adultos exclamaron e inspeccionaron los renacuajos mientras los niños sonreían por su hazaña. Pero sus ojos, que al principio brillaban de emoción, perdieron poco a poco su brillo cuando Sheldrake les dio un amplio discurso sobre el ciclo vital de las ranas. Al ver esto, Yarrow intervino justo cuando Sheldrake estaba a punto de exponer la diferencia entre pu

