Lord Jonathan, Jon para sus amigos y, en realidad, príncipe Jondarian de Kimora, tenía un problema. Se llamaba Crabtree, el ingeniero civil encargado del mantenimiento de las carreteras. Jon, como ministro de Transportes, trataba casi a diario con Crabtree. ÉL era un hombre quisquilloso y pulcramente vestido que intentaba ocultar su calva con largos mechones de pelo n***o, peinado de lado y engrasado con un aceite que dejaba tras de sí un tenue aroma a clavo cuando salía de la habitación. A su favor, que se dedicaba con pasión a su trabajo, el mantenimiento de la red de carreteras de Carrador. Era inteligente y, cuando se lo proponía, inventivo a la hora de resolver problemas. En el lado negativo, a menudo no se ponía a resolver los problemas porque creía que debía disponer de más recu

