Cepillaba el corto cabello pelirrojo de Selene, aún corto le salían sus pares de coletas, la pequeña entretenida jugaba con una muñeca. —Gabrielle deberías estar en la cama, la enfermera puede cuidar de Selene, en un rato vendrá la nueva niñera. —Decía Sofia a manera de mamá regañona. Esto según yo que más que tratarme como a su empleada, más bien parecía una hija más de la señora Sofia, por lo sobreprotectora que se había vuelto conmigo. —No se preocupe señora Sofia solo peinaba a Solecito, sabe como es cuando alguien más le toca el cabello. —Dije mientras arreglaba, los pequeños caireles que se le hacían a la pequeña. —A pesar de que con las quimios a perdido mucho cabello, aún sigues preciosa. —Dijo Sofia poniéndose a la altura de la niña y hacerle mimos. El timbre sonó y Sofía

