— Ya veo, pero imagino que deseas algo diferente para tu hijo. — Rebate. — Por supuesto. Mi hijo siempre tendrá cerca a su padre, aunque no vivamos juntos. — Le respondo serio. Jennifer guarda silencio, mientras le lanza una mirada asesina a su mamá. Terminamos de comer y voy a jugar con Tomás. Después de un rato de risas y juegos con mi niño, queda dormido en mis brazos. Lo dejo en la cama y lo arropo con las sábanas. Salgo hacia la sala, donde están Jennifer y Norma. — Quedó profundo. — Anuncio y ambas asienten, mientras tomo mi chaqueta. — Te vas?. — Pregunta Jennifer. — Sí!. Estoy agotado. — Confieso. — Te acompaño a la puerta. — Propone. Me despido de Norma y salimos. — Gracias por venir. — Espeta con una leve sonrisa. — Ni lo menciones. Igual quería ver a mi pequeño. —

