✯¸.•´*¨`*•✿ ✿•*`¨*`•.¸✯ *** PABLO *** Salgo de la oficina y voy al departamento, con mi cabeza a punto de estallar, dejándome caer sobre la cama. — No puedes ser tan imbécil. No puedes creerle a esa víbora. — Me repito una y otra vez. No quiero embarrarla de nuevo con Eliza. Sé que no me perdonaría si dudo de ella y no lo haré. — Qué tienes?. — Pregunta Lorena entrando a la habitación. — No es nada, sólo cansancio. — Le respondo sin dejar de mirar al techo. — Pablo, sé que no soy quién para aconsejarte, pero si quieres, puedes contarme lo que te atormenta. — Rebate y es que ya me conoce tan bien, que sabe que le mentí. — Está bien!... Qué hago si alguien está intentando llenarme de dudas con respecto a Eliza?. — Le pregunto dando media vuelta, para verla a los ojos. — Hijo, por D

