Después de una buena pelea, el hermano de Ericka estaba en el piso amarrado e inconsciente. Ahora seguía ella, que salió corriendo a la planta de arriba intentando huir. —Sabes que huir no servirá de nada, aún así te mataré. Sentía su miedo, eso me guiaba hacia ella. En cuánto la encontré la agarre del pelo y la jale hasta llevarla abajo, al bajar las escaleras la solté y ella cayó por ellas, intento irse, pero la puerta estaba cerrada por fuera, veía por las ventanas y gritaba pero todo estaba oscuro, esa era una ilusión. —Nadie te escuchará, he silenciado toda la casa, no olvides lo que soy. Me reí al ver si cara de pánico. Lentamente me acerqué a ella ocasionando que llore más, la amarre justo como tenía a s hermano, le sonreí y la cargué hechandola en mi hombro y la lleve a su só

