Sal de aquí, maldito Estaba acurrucada en los brazos de Asher, su cálido aliento rozaba mi cuello mientras caía en un profundo sueño tranquilo. Mi mente seguía acelerada por lo de hoy, cómo mi tío se abrió conmigo y finalmente nos dio su bendición a su manera. Eso fue un gran alivio, sinceramente, porque si mi tío todavía estuviera en contra... sé que en el fondo me rompería el corazón. Al final de la noche, todo volvió a la normalidad... bueno, hubo un par de miradas desaprobadoras de Carson y mi tío Jack unas cuantas veces... pero ¿tomarse de las manos y abrazarse es tan malo? De camino a casa, Asher me pidió que pasara la noche en su casa para que él pudiera agarrar algunas cosas para empacar en mi apartamento. No estaba muy de acuerdo con la idea de que se mudara todavía, pero al pa

