En esta oportunidad quiero compartir con todos ustedes tres cosas que Dios quiere de nosotros.
Antes de empezar quiero agradecerte por la oportunidad que me has dado de llegar a ti a través de mis mensajes, gracias por seguir mis pequeños fragmentos y/o opiniones, espero con la fe en Dios te gusten mis mensajes y que a la ves te ayuden de manera espiritual a crecer como persona, como ser humano y que cada día seas eso, seas un hermoso y bello ser humano aferrado a los principios y a tu fe, si, tu fe en Dios nuestro Señor.
¡MIL GRACIAS!
De las tres cosas que te hablaré hoy, te las describiré en tres palabras, las cuales son las siguientes:
1). Alabanza.
2). Confianza.
3). Perdón.
¿Porque esas tres cosas?
- Porque esas son tres cosas vitales que Dios quiere de nosotros.
El plan de Dios es perfecto para todos nosotros, a pesar que desde tu punto de vista vives...
En la pobreza... O riqueza.
Con malestares de salud... O saludable.
Pasando hambre... O comiendo bien.
Osea, no importa desde qué punto de vista te veas o la realidad que estás viendo... No importa que seas rico o pobre... Qué te alimentes diario de la mejor comida o quizás no tengas que comer el día de hoy. Sea a como sea, te guste o no te guste, el plan de Dios es perfecto.
Quizás muchos no merecemos ser pobres, quizás muchos no merecemos ser ricos, pero aunque los ricos sean ricos y los pobres seamos pobres en el transcurso de nuestras vidas Dios aguarda para nosotros grandes cosas de las cuales debes estar pendiente para poderlas sentir.
Reflexión:
Hablaré del pobre un poco, quizás muchos identifiquen el caso. Digamos que el pobre vive en su casita humilde, techo de zinc y paredes de madera, aunque sabemos que hay hogares mucho más humilde... En ese hogar a pesar de la pobreza podría haber algo que en muchas mansiones falta, como por ejemplo amor, respeto y sobre todo el saber darle valor a lo poco que tienes.
Vivir en pobreza no es culpa de Dios, es culpa de nosotros mismos.
Creo que apegado a mi fe en Dios si soy pobre y tengo salud, tengo ese hermoso gesto de amor que agradecerle a mi Dios.
Gracias señor que soy pobre y tengo salud...
Gracias señor que soy pobre y que tengo a mi familia conmigo...
Gracias señor porque siendo pobre he aprendido a apreciar el valor que tiene cada grano de los alimentos que obtengo para sobrevivir...
Gracias señor porque siendo pobre aprendí a ser honrado, honesto, respetuoso y cada día más humilde.
Gracias señor porque soy pobre porque quizás teniéndolo todo me harían falta muchas cosas, como el amor sincero, la salud y mi familia.
Y gracias señor porque siendo pobre me uno más a ti mi Dios.
Aunque seamos pobres, si somos buenos hijos, veremos las oportunidades y las bendiciones de Dios para con nosotros los pobres, no olvides que Dios nuestro señor Jesucristo vino al mundo por nosotros los pecadores, por nosotros los pobres, por nosotros los desprotegidos.
¿Preferirías ser pobre y con salud o ser rico con enfermedades sabiendo que todo tu dinero jamás alcanzará para comprar tu salud?
-Yo preferiría ser pobre!
Y tu?
Esa fue mi reflexión que quise compartir contigo para que comprendas de mejor manera la primera de las tres cosas de las cuales quiero hablarte hoy.
La primera cosa que Dios quiere es que tú lo Alabes.
Dios quiere que lo alabes, quiere tus alabanzas, tu agradecimiento.
Más allá de que seas pobre, hay muchas cosas que agradecer, y es eso lo que Dios quiere de ti.
Dios quiere que lo alabes aún que tú estés pasando malos momentos, Dios no quiere tu quejar, no quiere tus quejas. Así que por más dificultades que estés pasando alaba a Dios, porque? Pues porque aunque tú lo sientas duro, sientas que no puedes más, al final tus quejas no detendrán el plan que Dios tiene para ti.
Dios quiere ir transformando tu vida y para esto, el tiene que hacerte pasar por una y mil dificultades, y las tenés que pasar durante el transcurso de toda tu vida... No es una, ni dos, ni tres, son las que el estime conveniente y probablemente morirás pasando dificultades. Aún así alaba a Dios...
En ves de tus quejas, mejor dedica a el una alabanza...
¡Bendito seas señor!
Esa es una alabanza....
Cuéntame algo? Tus quejas y tus reclamos a Dios te han servido de algo?
Alguna vez por el hecho de quejarte, haz detenido que pases algún tipo de apuro?
- Definitivamente no verdad. No has logrado detener lo que tiene que pasar.
Pero yo quiero decirte que por tus quejas has perdido mucho más de lo que podrías haber ganado siendo agradecido y alabar las obras de Dios.
Quizás te suene ilógico agradecer porque te hayan corrido del trabajo, pero quizás Dios tenga preparado algo mejor para ti en otro sitio.
Aunque te corran... Alaba a Dios...
Aunque te humillen... Alaba a Dios...
Aunque te enfermes... Alaba a Dios...
Aunque te culpen injustamente... Alaba a Dios...
Aunque te lastimen... Alaba a Dios...
Basta ya de tu quejar...
La segunda cosa que Dios quiere de ti, es tu confianza.
Porque si confías en el verdaderamente encontrarás en el la fortaleza para vencer todos los obstáculos que se te presenten en el transcurso de tu vida.
El quiere que nunca olvides que tú no estás solo, y que puedes contar con el siempre que confíes en el.
En medio de las tempestades, de las angustias, de dolor, el quiere que confíes en el. Si tú confianza está puesta en el, no habrá tempestad alguna que pueda causarte daño y de la cual no puedas salir triunfante.
Aunque creas q nadie está contigo apoyándote.... Aún así confía en Dios...
Aunque todos te abandonen, toma la mano de Dios y no la sueltes.... Aún así confía en Dios...
Aunque los médicos te digan que tú enfermedad no tiene cura... Aún así confía en Dios...
Aunque tú ser querido este muriendo según tu injustamente... Alaba a Dios y confía en el. Quizás es justo que ese ser querido descanse en paz... Es egoísmo querer retener a alguien que merece descansar y aliviar su alma del dolor que siente... Aún así... Alaba a Dios porque él quiere que las personas descansemos en su paz... Confía en el.
Por último la tercera cosa que Dios quiere de ti, de nosotros, es el Perdón.
Nuestro padre celestial quiere que aprendamos a perdonar...
No somos quienes para negarle el perdón a otro ser humano. No eres tú a quien le corresponde juzgar a los demás.
No permitas que el odio entre en tu corazón, y si ya entro, sácalo.
Dios te está pidiendo que no lo dejes dentro...
Es tiempo de liberar todos esos corazones llenos de resentimientos... Tu sabes bien lo que debes hacer para liberarlo.
No esperes a que al que odias porque te hizo daño llegue a pedirte perdón porque también a ti te corresponde pedir perdón, el perdón sincero es mutuo, tu por odiarlo y el por hacerte mal. Ya si la otra persona no responde a tu disposición por obtener el perdón mutuo, alégrate por ti, porque diste un gran paso y siente orgullo de tu humildad.
Esta ha sido una reflexión bastante larga verdad?
Ojalá y te haya gustado.
Bendiciones para ti.
Gracias.