Desde que Tatiana y A (su "amor virtual" que le rompió en mil pedazos el corazón) hablaron por última vez, telefónicamente en el 2015, ella nunca más supo de él. Cuando entre fines del 2012 y principios del 2013, concretaron (el vivía en Estados Unidos a pesar de ser argentino, y viajó en ese momento a la Argentina) pero las cosas no salieron como ella esperaba y el volvió a los Estados Unidos, Tatiana cayó en un profundo pozo depresivo y tuvo que recurrir a una terapia psicológica para poder salir adelante. Estuvo casi dos años como una muerta en vida, sin sonreír, sin sentir, sin ganas de vivir... Pero cuando en el 2015 hizo un viaje con un grupo de chicas a Nueva York y la vida comenzó a sonreírle nuevamente e incluso comenzó a tener una relación con un chico del trabajo, A apareció

