Verónica: El tráfico, a esta hora de la noche, era tranquilo y pacífico en la ciudad. Conduje en completa tranquilidad, disfrutando mi viaje y observando todo a mi alrededor. Quería ignorarlo todo y sabía que no era lo más sensato por hacer. Más temprano, estaba dispuesta a ir a la oficina de Jeremy y decirle que sí, que me acostaría con él, que aceptaba sus términos. Pero los recovecos de mi mente trajeron al presente, mis peores miedos e inseguridades. Había pasado una semana y todo parecía estar bien en mi vida, no había indicios o acercamientos por parte de Owen. Esperaba que me hubiera olvidado e hiciera su vida, pero por supuesto antes, tenía que darme el divorcio, porque el infeliz, después de estos tres años, no había querido firmar los documentos. Incluso mi tío Adam lo amenaz

