Jeremy: Lo observé expectante, esperando que continuara y la mirada de Adam se tornó distraída, observando hacia la distancia como si viera el recuerdo delante de él. —Aiden era feliz con su vida, era un hombre trabajador, luchamos codo con codo por ver crecer este negocio. Todo estaba bien, hasta que él la conoció. Fruncí mi ceño, sintiéndome curioso y me acomodé en mi silla para escucharlo mejor, pero lo único que provocó esta acción, fue que mi cuerpo doliera más. Gruñí molesto y Adam hizo una mueca de fastidio, pero no le presté atención. —¿¡A quién conoció Aiden!? —Le pregunté con voz afectada por el dolor y sin apartar mi atención de él. Adam aparta su mirada de mí y se sienta en una de las bancas, que estaban frente a mí, apoyadas contra los casilleros del lugar. —Roxana, ella e

