Jeremy: Una vez llegué a mi destino, bajé rápidamente del auto y me encaminé hacia la casa de mi amigo. Noah ya me esperaba en la entrada de la casa. —Hola, Jeremy, buenas noches —dice con expresión burlona. No estaba para sus chistes, él sabía por qué estaba aquí. Había escuchado los rumores en la empresa, sobre Ariana planeando nuestra boda y lo del supuesto embarazo. Hablando de eso, saqué a esa gente de mi oficina y de la empresa. Pensé que Noah se molestaría por esto, pero no discutió conmigo. Él entendía perfectamente lo que era que intentaran alejarte de la mujer de tu vida. Volviendo al momento presente, le dije. —Necesito hablar con Verónica. Noah levanta una de sus cejas, viéndose bastante engreído. —¿Ni un saludo? ¿Ni un beso de buenas noches? Rodé mis ojos y lo pasé de c

