Capítulo 2

1278 Palabras
Capítulo 2 Sonó el timbre y salí de mi última clase ... Gracias a Dios. —Oye, Shana —Me presionó Kelsey acercándose. - ¿Qué ocurre? —Pregunté. - ¿Me puedes llevar a casa? —Dijo sonriendo. —Claro, vamos –Accedí y salimos del instituto. Sentí de nuevo esa intimidante mirada, gira mi cabeza hacia la derecha y ahí está de nuevo, Jason mirándome fijamente, desvío mi mirada y sospecha. - ¿Sabes algo de los Collins? —Le pregunté a Kelsey mientras caminábamos hacia el auto. —Ellos dan miedo —Nos montamos en el auto y lo encendí. Parece que todo en el instituto piensa lo mismo sobre ellos, pero la pregunta que no deja de repetirse en mi cabeza es ¿Por qué? —Créeme, ya lo había notado — Le susurré conduciendo— ¿Sabes alguna otra cosa de ellos? —Intenté sacarle información. —Ninguna chica del instituto ha estado con algunos de ellos — Eso es extraño, ya que son irresistiblemente específicos. - ¿Qué más sabes? —Dije interesada. —Nadie sabe más nada de ellos —Respondió— ¿Por qué te interesa tanto? No lo sé, le dije y llegué a su casa con la dirección que me dio. —Hasta luego, Shana — Se despidió sonriendo. —Hasta luego —Me despedí y cerró la puerta del auto. Arranqué y me dirigí a mi casa, me detuve ya que el semáforo estaba en rojo y miro por mi ventanilla a uno de los Collins con los ojos rojos, abro los ojos como plato y pestañeo. Lo vuelvo a mirar y sus ojos verdes volvieron a la normalidad, acelero ya que se puso en verde y me detengo en el estacionamiento de mi casa, me bajé del auto y entro a la casa. Veo a mi madre hablando por teléfono, al darse cuenta que él llegó cuelga y me sonríe. —Hola, pequeña —Me dijo sonriendo. —Hola — Saludé. - ¿Cómo te ha ido en el instituto? Bueno, llegué y enseguida me sentí intimidada por un grupo de chicos extraños, tuve matemática a primera hora y conocí a un extraño chico rubio que no paraba de ligar conmigo, luego compartí una clase con él chico intimidante y por intentar simpatizar con el nos sacaron de clases, no me quiso decir su nombre hasta que otro rubio extraño se acerca y de nuevo intenta hacer un ligue algo intimidante haciéndome alejarme de ellos literalmente corriendo, pregunté a dos personas si saben algo sobre ellos y lo único que responden es que dan miedo (Cosa que se nota con tan solo verlos) y que la gente no sabe mas nada de ellos...Pero estuvo bien. —Bien—Me limito a sonreír—Iré a mi habitación—Le avisé y ella asintió. Entré a mi habitación y agarré mi computadora, sin poder evitarlo busqué en internet sobre la familia Collins, quería ver si salía alguna red social en la que pueda averiguar un poco mas de la vida de estos extraños hermanos que van por la vida asustando a los chicos del instituto. Extrañada noto que me salió una información de los que supongo que son los padres de los hermanos Collins. Su madre es doctora y su padre trabaja en el mismo hospital que ella arreglando las instalaciones, busqué un poco más y decía que se ha encontrado al señor y señora Collins husmeando en el banco de sangre del hospital donde trabajan más de una vez. Creo que de todo lo que por mi mente pasaba era lo que menos me esperaba. La pregunta es ¿Eso qué significa? No sé por qué me interesa saber tanto sobre los Collins. Algo de mí me dice aléjate, pero el otro lado me dice tienes que averiguar quiénes son, me da curiosidad saber por qué nadie sabe nada de ellos. Agarro mi móvil y le marco a Chad, sé que él sabe algo sobre los Collins y no me quiere decir. — ¿Chad?—Hablé. —Hola, Shana ¿Ocurre algo? — ¿Puedes venir a mi casa?, necesito hablar contigo—Mordí mi pulgar. — ¿Sobre los Collins, cierto?—Me preguntó frustrado. — ¿Cómo lo sabes? —Fruncí mi nariz. —Presentimiento de lobo–Respondió. — ¿Ah?—Escuché mal o dijo ¿Lobo? —Ehh... Nada, olvídalo—Susurró. —Está bien... ¿Si vendrás? —No debes saber mas nada sobre ellos—Me dijo. — ¿Chad, que hay de malo? —No debes saberlo, solo eso—Contestó para luego colgarme. Maldición, esto es frustrante. Suspiré y cerré mi computadora portátil. Mi teléfono vibró indicándome que me ha llegado un mensaje, lo abro y veo que es un número desconocido...Lo que me faltaba. De: Número desconocido. Aléjate de nosotros... Creo que me dio escalofríos. ¿Los Collins habrán notado mi curiosidad hacia ellos? No, no creo que sean ellos, pero... ¿Entonces quién? Tan solo eliminé el mensaje y puse mi móvil en la mesita de noche. Bajé las escaleras y salgo de la casa a tomar aire. Veo un auto n***o estacionado y estoy seguro que no lo conozco, decido acercarme a el pero arranca a toda velocidad. Entro de nuevo a la casa y veo que mamá dejo una nota en la mesita de la cocina, la agarro y dice "Salí de compras, vuelvo por la tarde" Suspiré y me di cuenta que la puerta trasera estaba abierta, me dirijo a la puerta y la cierro, al voltearme veo a Jason apoyado al barandal de las escaleras. Grité por el susto que me ha dado y él se tapó los oídos. — ¿Qué haces aquí?—Grité intentando que no notara el miedo, pero fallé en el intento. —Hola—Y ahora si quiere hablar, justo ahora...Perfecto. — ¿Jason, qué haces aquí?—Dije intentando tranquilizar mi respiración. — ¿Por qué insistes en saber quiénes somos?—Me pregunta. Ay, Dios mío, me hare pis. — ¿Acaso sabes algo sobre nosotros?— En un abrir y cerrar de ojos estaba frente a mí. — ¿Cómo hiciste... eso?—Balbuceé. — ¿Sabes algo de nosotros?—Yo negué tragando mi saliva intentando no vomitarle encima, él tomó mi brazo y tocó por mi antebrazo con un poco de fuerza. —Qué... ¿Qué haces?—Pregunté nerviosa. Me miró fijamente unos largos segundos. —Tengo que irme, no se te ocurra hablar de esto con nadie...Ni siquiera a tu amiguito pulgoso, Chad—Me dijo muy cerca de la cara y yo asentí. De pronto ya se había ido, dejándome con más preguntas en mi cabeza. Yo suspiré dejando salir todo el aire contenido. ¿Cómo sabe Jason donde vivo? ¿Cómo sabe que lo he estado investigando? ¿Qué es lo que cree qué se de ellos? Esas y muchas más preguntas inundan mi cabeza. Estoy asustada, este chico me pone los pelos de punta. Me aseguré que todas las puertas estén cerradas y fui a mi habitación, entré al cuarto de baño que está en mi habitación. Me di una relajante ducha para pensar lo sucedido con Jason y veinte minutos después salí. Me puse mi pijama, mis pantuflas y cepillé mi pelo. Bajé las escaleras para comer unas tostadas y tomar jugo de naranja, veo que se abre la puerta principal y veo a mamá y a papá discutiendo —Tienes que decírselo...Tienes que contarle quién es su verdadera familia—Dijo papá. — ¿Qué familia?—Le dije entrando a la sala y noté como papá se tensó ante mi aparición, mamá se puso nerviosa. —Nada, el trabajo...Ya sabes—Respondió mamá y papá bajó la mirada. — ¿Me están ocultando algo?—Pregunté. —No, no ¿De qué hablas?—Dijo mamá y yo miré a papá. — ¿Qué sucede, papá?—Le pregunté. —Nada, hija –Susurró y yo simplemente decidí ignorar eso. Subí a mi habitación a tomar una siesta y pensar en todo lo ocurrido en este día...Un día nada normal. Chad me dirá la verdad como sea. Él no se puede quedar callado y fingir que no sabe nada. De tanto pensar me quedé totalmente dormida.                        
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR