estoy entrando a la casa después de haber llegado. El mensaje de texto de Dominic para llegar a casa lo antes posible. Sé que me esperan varios orgasmos, ya que anoche pasé la noche en casa de Kate y no con la polla de Dominic dentro de mí. —¡Bebé!— Grito mientras corro hacia la casa. Pero me detengo en seco cuando noto las maletas junto al vestíbulo. ¡Oh! ¿Vamos a alguna parte? Subo corriendo las escaleras. —Dominic, ¿dónde estamos?— Empiezo cuando lo veo sentado en mi habitación en mi cama mirando al suelo. —¿Yendo?— Me detengo y ladeo la cabeza hacia un lado. —¿Hola Qué pasa? ¿Por qué la cara larga?— Voy a sentarme en su regazo, que se ha convertido en mi asiento habitual si él y yo estamos en la misma habitación pero él no me deja. —No puedo, si estás sentado en mi regazo, Luisa —.

