La historia empieza.
Hola a todos me presento como es debido soy Isis Yelissa Luna Rubín Govea, tengo diecinueve años ya estoy en el último año del Instituto el cual odio por cierto y no es que odie estudiar pero si odio a los malditos perros que se creen mejores que yo, y no es que me moleste que se crean superiores pero si odio que me ofendan o ofendan a mi madre si tan solo ella supiera o mi padre supiera lo que dicen de mamá ya unos cuantos estuvieran en el inframundo.
Se que papá haría lo que fuera para que respetarán a mamá pero no les he dicho nada por que no quiero que sigan pensando que soy hija de papi y de mami, o que digan que por ser la hija del Alpha Supremo me aprovecho del lugar que ocupa mi padre. Si tan solo ellos supieran que mi madre es la diosa del inframundo no se expresarían así de mi madre, pero mamá a querido mantener en secreto su posición si ya por ser la princesa de los demonios es malo para algunos lobos creo que sería mucho peor si se sabe que mamá es una deidad.
Aún recuerdo cuando todo empezó estaba empezando la escuela cuando llegaron esos lobos gemelos y empezaron a decir que era un demonio y así siguieron molestando, no les así caso la verdad no me molestaba sus cosas de niños inmaduros pero a medida que iban pasando los años los demás lobos empezaron a molestar, hasta que se tornó insoportable pero no hacía nada debido a mamá y papá y por lo antes mencionado de aprovechar el puesto de papá y mamá, se supone que nosotros debemos dar el ejemplo por ser hijos del Alpha rey. Es abrumador ser hijos de personas importantes pero todo es debido a ser un demonio eso es lo que les molestas a esos malditos lobos.
Nadie de mis hermanos sabe esto, si Maikel o Zarek se enteran creo que se podría amar una guerra entre lobos y eso es lo que menos quiero, se que Yandar no sería así su carácter no es explosivo como el de Maikel y Zarek, y Danisha a ella como poco le importa el que dirán ella si pulverizaría unos cuantos al igual que Arian. Por ellos callo todo para que las cosas no se agraven más de lo que están.
Salgo por la parte trasera para no toparme con nadie, Vallolet como la gran amiga que es permanece a mi lado.
—No crees que deberías acabar ya con esto y decirle al tío Darían por qué te quieres ir del Instituto, creo que si le dices las cosas serían más llevaderas—.
—No Vallolet si les digo ellos seguirán con lo mismo, que haría papá darles un castigo por molestar a su princesita, yo lograré convencer a papá que me dé permiso para terminar mis estudios con los humanos, después de todo ellos no saben lo que soy o lo que es mamá o lo que es papá—. Uso la lógica.
—No quiero que te vayas del Instituto Isis eres mi mejor amiga ¿con quien quedaré?—.
—Puedes ir conmigo Vallolet si papá me deja ir estoy segura que el tío Joseph te deja ir también—.
—Si verdad y que tienes en mente ahora—.
—Nada pero tengo varios posibles planes en mente, aún no me decido pero se que esta vez lo lograré—. Sonrió.
—Espero que sea buena y lo convenza —.
—Yo también lo espero—. Suspiro, tengo que inventarme una buena excusa para que papá me deje ir a estudiar con los humanos será difícil ya que papá no quiere que me separé de ellos, es demasiado sobre protector con nosotras.
—Mira a quien tenemos aquí si es la princesita de papá—. Ruedo los ojos. —Hey demonía regresa al inframundo donde perteneces aquí nadie te quiere solo causas angustia—. Suspiré y cuento hasta mil, ya estoy cansada de esto pero no hago nada, el por qué pues por que si hago algo van a seguir pensando que los demonios somos insensible y nos gusta la violencia y etc.
—Vayan a molestar a otra parte perros pulgoso—. Les grita Vallolet.
—Déjalos se creen mejores por que su sangre es totalmente de licántropos, pero de que les sirve no son más que unos arrogantes y estúpidos perros—. Les sonrío.
—Prefiero ser un estúpido perro que ser una maldita demonía—. Mi sangre empezó a hervir de la ira que empezaba a crecer en todo mi ser.
—Calma Isis algún día le daremos su escarmiento—. Me decía mi parte sensata.
—Deberías demostrarle que tan maldita demonía eres—. Me dice esa parte que quería arrancarle la cabeza y todas sus extremidades.
Suspiro y vuelvo a contar pero ya de nada valía estoy harta de estos perros arrogantes.
—De seguro no es hija del Alpha Supremo, debe ser hija de algún demonio un maldito demonio como ella y su madre—. Y hasta ahí llego la Isis calmada se habían metido con mi madre y eso si no se los permito.
—Malditos imbéciles con mi madre no se metan—. Dije sacando enredaderas del suelo, los envolví de los pies a la cabeza hice que las enredaderas echaran espinas para que se les incruste en la piel. —No vuelvan hablar de mi madre de esa manera—. Hice aparecer una de las armas de mamá precisamente una espada de hoja fina, la levanté y corrí directo hacia ellos.
—¡Isis!—. Grito Yandar salvando a los estúpidos perros. —¿Qué haces?—. De un movimiento amordazo la boca de los lobos estúpidos que estaban envuelto con las enredaderas.
—Nada solo práctico quería cortar ese arbusto—. Frunce el ceño.
—Aquí en el Instituto, que hay de la habitación de entrenamiento que mamá construyó—. Hay ahora si me descubrió.
Piensa Isis, pienso en algún lugar donde puedo trasladar a esos perdedores, sonrió y con solo pensar en ese lugar los mando de cabeza a la laguna, que agradezcan que no los envié a un volcán en erupción.
—Pues me pareció divertido cortar ese arbusto—. Me elevó y paso la espada por la mitad del arbusto de enredaderas.
Miro a Vallolet quien cierra los ojos. —Hola Yandar—. Saluda Vallolet como si no lo vio en la mañana.
—Hola Vallolet que hacían las dos solas aquí—. Sonrió ya que Yandar siempre se pone nervioso cuando habla con Vallolet.
—Nada solo queríamos ver el paisaje verdad Isis—. Asiento.
—Yo regresare a casa nos vemos haya—. Yandar y Vallolet me miran.
—¡Espera que! ¿como que.. y que hay de mi—. Les sonrió.
—Los dejo para que caminen juntos de vuelta a casa, nos vemos en el jardín para hacer la tarea juntas—.
—Isis..
Solo escuchó mi nombre y antes que continúen me desplazo a casa precisamente a mi habitación. Camino de un lugar a otro tengo que idear algo para que papá y mamá me dejen estudiar con los humanos, ya estoy harta de todo esto, un día voy cometer varios asesinatos por sus estúpidos argumentos de que las especies no se deben mezclar, papá es lobo y mamá es demonía y son felices, no se cuales son las razones por la cual estos idiotas me molestan.
Tomo mis libros si sigo pensando en todo esto me voy alterar y nadie me quiere ver de esa forma. Me desplazo al jardín, me siento a esperar a Vallolet, de pronto siento como la piel se me enchina no es mamá ella nunca deja notar su presencia de diosa solo de demonio.
—Hola mi niña—.
—Abuela Abu Yaria que haces aquí ¿viniste por alguien?—.
—No solo quería verte, vi lo que sucedió con esos lobos—.
—No le vayas decir a mamá por favor—.
—No lo haré pequeña, quieres ir conmigo, tengo varias almas que recoger sería bueno que aprendas un poco—.
—Podré trabajar contigo recolectando almas y visitando los desahuciados—.
—No solo podrás trabajar conmigo podrás tomar mi lugar cuando quieras—.
—Pueden haber dos ángel de la muerte—.
—No se nunca lo he experimentado—.
—Vamos antes que venga Vallolet y Yandar—.
—No nos tomara mucho tiempo—. Asiento.
La abuela Abu Yaria toma mi mano así llevándome con ella pasamos a varios lugares y tomamos las almas de los moribundos, sonrió por que ya se que le voy a decir a papá para que me deje ir al instituto de los humanos.
—Esa es tuya ya me viste como lo hice—. Me dice la abuela.
—Si—. Me acerco al cuerpo y solo paso mi mano por su pecho y ya tengo su alma. —Es fácil—.
—Lo es mi niña pero lo difícil es pasarlos de un lugar a otro y darle la información a tu madre para que los juzgue—.
—Tendré que ir un día contigo a tu reino puedo—.
—Puedes ir y venir cuando gustes Isis eres un ángel también y podrás ocupar el papel del ángel de la muerte algún día—.
—Me gustaría abuela Abu—.
—Bueno nos vemos vendré pronto—. Asiento y sonrió.
Me siento en la banca Vallolet aún no llega..
Después de hacer tareas con Vallolet voy al despacho de papá creo que acaba de llegar, tocó la puerta y escucho el pase.
—Hola mi princesa cómo te fue hoy—. Dice levantando la vista de los papeles.
—Bien papá gracias y a ti como te fue en tu reunión—.
—Bien ven aquí—. Hace espacio para que me siente en su regazo. —Quieres decirme algo ya me imagino que es—. Me siento en sus piernas. —Por que quieres cambiar de Instituto Isis hay algo que no me quieres decir—.
—No papá no pasa nada, pero si quiero cambiar de instituto por que estoy aburrida de ver tantos licántropo, brujas, vampiros, ect —.
—Segura mi princesa—. Asiento.
—Quiero hablar contigo y mamá sobre esto—.
—Ya sabes cual es la respuesta Isis por más que insista no te voy a dar permiso para estudiar con los humanos ellos no entienden nuestra especie—.
—Si papá pero yo no me voy a mostrar ante ellos como demonio ellos no sabrán de mi—.
—No Isis aquí estudian tus hermanos aquí estás con nosotros—.
—Pero papá..
—No—. Dice con voz tosca.
—Empezaron sin mi—. Dice mamá apareciendo.
—Mamá por favor déjeme ir a estudiar con los humanos mira que iré y vendré puedo usar uno de los coches por que no quieren dejarme ir con los humanos—.
—Ya dije que no y no sigas Isis—. Miro a mamá.
—Por que deseas eso amor hay algo que está sucediendo y no los has dicho—. Los miro a ambos.
Si digo todo papá hará que todo el instituto se arrodille ante mi y si le digo a mamá ella hará que toda la manada me pida perdón bueno estoy exagerando pero si harían algo así.
—No mamá yo solo quiero ver las costumbres de los humanos y además quiero terminar mis estudios con ellos por favor—. Papá mira a mamá.
—No lo sé Isis no quiero que te descubran algunos cazadores no están de acuerdo que los demonios permanezcamos con los humanos por que según rompemos el equilibrio—.
—Pues yo digo que no y es mi última palabra—. Dice papá.
—Si no quieren dejarme estudiar con los humanos me iré de casa y abandonare los estudios, al cabo que ni me harán falta, a donde voy no necesito estudios de ninguna clase—. Papá me mira perplejo, no quería recorrer al chantaje pero esto lo amerita.
—Si y donde irás que no necesitas estudios, de aquí no sales sola—.
—Me iré con la abuela Abu Yaria, ella me dijo que puedo ser su sucesora y lo voy hacer y no saldré del reino de la abuela nunca, solo a recolectar las almas—.
—Me estas chantajeando—.
—No lo hago papá pero si no me dejas ir entonces partiré y no podrás detenerme—. Papá niega. —Hagamos un trato si estar con los humanos no me gusta entonces regreso al instituto de aquí, pero si ustedes no lo hacen en verdad me iré al inframundo y no es amenaza o chantaje papá...
Empezamos con esta aventura.
¿será que él sobre-protector de Darían la deja ir o no?.