CAPÍTULO 11 UNOS OJOS BRILLANTES Y UNOS LABIOS DELICADOS

1565 Palabras

CAPÍTULO 11 UNOS OJOS BRILLANTES Y UNOS LABIOS DELICADOS — ¿Está usted bien? —preguntó Abner con voz cautivadora. —Perdón, ¿qué? —Calisto supo que el hombre, que aún rodeaba su cuerpo de manera protectora, había hablado por el movimiento de sus labios, pero no logró escuchar nada. — ¿Qué si estás bien? —dijo más fuerte Abner, perdiendo la galanura. — ¡Oh!, sí, sí, ¡lo siento! —Calisto se removió incómoda, sin embargo, Abner aunque aflojó su agarre sobre ella, no la soltó. — ¿Estás perdida? —la fuerza de la música obligó a Abner a hablarle a Calisto al oído, cosa que disfrutó de sobremanera, el olor a lilas que expedía la mujer, lo tenía extasiado. —No, ¡vine con una amiga! —gritó ella, evitando acercarse a él. Su aliento le había provocado un extraño escalofrío por toda la espalda.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR