El beso se rompió por la necesidad ,de aires en nuestro pulmones. Sentada en su rezago ; aún con nuestras frentes unidas , y nuestros parpados cerrados; un silencio Pacífico se unió al ambiente. Aunque estuvieromos enbarados, de sangre "seguíamos tranquilos". Como si hace momentos? no hubiéramos estado a punto de pisar el mundo de los muertos. Sus brazo se sentía tan cálidos. Que me hacían sentir en verano , cuando era frío invierno; nuestras respiraciones chocaban entre sí que provocaban pequeñas turbulencias . El buchillisio de los grillos se identificaba a cada momento que lograba ; escucharse hasta adentro del coche . Un fuerte trueno hizo , que bricarara , y al la misma vez que todo mi cuerpo se extremeciera. - ante aquel espantoso trueno . Lo que hizo que mi cuer

