Itamar. —Mmmgggg. —me despierto medio que asustado donde Sayen me golpea cuando se levanta—. AAAAGGG. —Saye... Para, te vas a vomitar encima. —doy la vuelta ayudándola a parar y correrle el pelo—. Calma... Ya pasa. —Aaaayyyy, me siento muy mal Itamar. —Ven... —la alzo y salgo con ella en brazos hacia la parte del rio y se ve donde esta amaneciendo—. Aca hay aire fresco y vas a poder respirar bien. —Por los dioses, que mareada que estoy. —Vamos a mojarte los pies, las cosas frías calman la descompostura, a mi me funciona. —Si. —entro con ella al agua con mucho miedo por como esta, no tiene color en su cara. —¿Mejor?, llamo a mi tia Saye. —No, me siento mejor. —No me mientas, vamos Saye, te estoy viendo. —carga la cara en mi hombro. —Esta bien, me siento terrible. —con total calm

