Liesl entró en la casa de Isaías y sonrió al escuchar la música fuerte proveniente de la cocina. Siguió el ruido, se apoyó contra la pared y lo observó bailar al ritmo de la música mientras preparaba la cena. Carraspeó y él se volteó y sonrió. Se acercó bailando hacia ella, agarró su mano y la hizo bailar por la cocina, haciéndola girar bajo su brazo y hundiéndola profundamente antes de alzarla y besarla. Luego, la levantó y la sentó en el mostrador junto a donde él estaba trabajando. —Estás de buen humor. —Estoy de un humor fantástico. Hoy me regalaron una pintura y dentro del marco encontré cinco memorias USB, y la información que contienen tiene un valor increíble. Mi objetivo al comienzo de este año era regalarme la empresa McGrath para Navidad. Ahora, tal vez pueda lograrlo para el

