Rey oscuro/Gabriel –No puedes venir conmigo– lo detuve poniendo la palma de mi mano en su pecho, en miró el gestó con despreció. –No vas a decirme lo que puedo y no hacer– me quito la mano de donde estaba con un movimiento.– es mi hermana, una de las personas más importante en mi vida y no descansaré hasta encontrarla… tenemos más posibilidades de encontrarla juntos… además, dudo que puedas llegar tan rápido y fácil a donde mi abuelo. –Puedo intentarlo. –¿Vas a matar a todos sus nombres?– me interrogó. Le sonreí. –No veo ningún problema con eso y sí vas a intentar detenerme, es mejor que no vayas conmigo. –No lo haré. –Bien– masculle – pues no hacemos nada aquí parados. Deje que conduje porque él conocía mejor que yo aquellas calles y podríamos llegar más rápido a nuestro d

