78 | Sus manos

3785 Palabras

Mientras Viktor peleaba por mantenerse en el mundo de los vivos, Adeline y Grisa se acercaron más. No fue una relación que se tejió como la de los rusos, sin embargo, por más que intentasen alejarse, las situaciones volvían a unirlos. Adeline mejoraba, Grisa podía movilizarse un poco mejor y los escoltas los custodiaban las veinticuatro horas. En las noches Adeline se quedaba un par de horas con Viktor, y en el día estaba Grisa vigilando su mejoría. El tercer hermano estuvo dos días con una fiebre que no disminuía ni siquiera con una enorme dosis de medicina. El doctor les comentó que quizá tendrían que comunicarse con Adkik para decirle que su hermano no sobreviviría la segunda noche, pero Viktor era fuerte, un hombre que podía con eso y más. El tercer día estuvo mejor, sus heridas deja

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