Lionetta y Viktor regresaron una semana después de su ausencia. Fue una semana en la que Lionetta intentó no pensar en la propuesta del ruso sobre ser su Dama. Tenía tantas cosas por las cuales preocuparse, que la idea de pensar en Viktor le ocasionaba cierta ansiedad. No quería perder la lujuria que sentía con él, la forma en la que él la seducía en la cama, pero esa no era razón suficiente para dejarlo todo por él. Esa relación no llegaba al punto de Nina e Ignati, o Shaindel con Adkik. Ellos sí darían la vida por sus Damas y ellas se entregarían de protegerlos, y no era porque Lionetta no pudiera hacerlo, sino porque temía hacerlo. Levka esperaba el arribo de su hermano para completar la fase dos del plan. Levka era un hombre inteligente, y con la jugada que mantenía bajo la manga, se

