XI

2592 Palabras

Dilruba: Tras la pequeña reunión, Atum había dispuesto un delicioso desayuno, a decir verdad, jamás había visto tanta comida diferente en mi vida, y ninguna se había visto así de bien. - Tengamos ahora un pequeño momento de felicidad –había dicho antes de desaparecer, dejándome ahí, el único chico al que había reconocido, era el de la cafetería, que ahora sabía se llamaba Arsen, y por la queja que había puesto de interferir en su trabajo, más su aura; podía deducir que era el Dios de la muerte, no era difícil adivinar cuando había evitado tres muertes. - Es un gusto tenerte entre nosotros, soy Bes –dice una preciosa mujer con el cabello rubio platino–, soy diosa de la protección, Umet y yo trabajamos de cerca –me sonríe. - Espero que podamos hacer lo mismo –hago una pequeña reverencia

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR