Dilruba: El día había transcurrido con calma, había logrado salir temprano y llegado a casa sin ningún tipo de contratiempo, era extraño cuando no había trabajo que hacer, pero eso me daba tiempo para ayudar a mi madre con la cena y a la rehabilitación de Kerar. De un tiempo para acá, tenía mucho sueño, así que terminaba rendida, y esta noche no era la excepción. Me remuevo en mi sueño, sentía que algo me atrapaba, me dejaba inmovilizada, pedía a gritos ayuda pero las personas delante de mí parecían no escucharme o siquiera notar que estaba ahí. Por sobre todos ellos, había alguien a quien llamaba con desesperación, podía sentir como mis ruegos eran silenciados por lo mismo que me aprisionaba, podía sentir las lágrimas y un dolor profundo por la indiferencia, entonces me di cuenta que o

