Antes de que pudiera responder, la hermana de Derek nos interrumpió. —Par de tortolitos, vamos dentro, cantaremos ‘Cumpleaños feliz’— Dijo muy alegre. Derek y yo entramos a la mansión tomados de la mano. Todos empezaron a cantar cumpleaños feliz, él no soltó mi mano ni para que yo pudiera aplaudir. —Si dices que si, te prometo que no soltaré tu mano jamás— Dijo Derek discretamente a mi oído. No sabía que responder, solo sabía que me ponía muy nerviosa estar en esa situación. Finalmente al rededor de las 11:00 pm, Derek me llevó hasta mi casa, como siempre me acompañó hasta la puerta. —Espero que hayas disfrutado tu día—Le decía mientras caminábamos hasta la puerta. —Créeme que ha sido así, y más porque me acompañaste— Respondió con una sonrisa. —Gracias por invitarme y por cierto

