Capítulo 4: Vamos a ser padres
POV Marcos
No podía creer todo lo que había preparado para nosotros. Esta sería mi oportunidad de intimar con ella, si estaba dispuesta por supuesto. A pesar de que desde el día uno compartimos habitación, incluso cama, no hemos hecho el amor aún.
Fuimos a nuestra recámara y en cuanto entramos ella fue la que me beso. Obviamente no la iba a rechazar, yo deseaba más que nada en el mundo que esto se diera de una vez. El beso empezó a subir de nivel y empecé a caminar hacia adelante haciendo que ella retroceda hasta chocar con la cama. La ayudé a caer suavemente en ésta y sin apoyar todo mi peso sobre ella, continúe el beso. Siento que ella empieza a desabrochar mi camisa y mete sus manos para tocar mi cuerpo
- ¿Estás segura de esto?
- Si Marcos, quiero esto - ya no pregunté más nada. No sea cosa de que se fuera a arrepentir.
Me alejé un poco de ella para sacarle el vestido, la contemple solo en ropa interior y moría por poseerla. Comencé besando desde sus pies hasta llegar a su boca nuevamente, la sentí estremecerse. Yo me despojé de mi pantalón y el bóxer al mismo tiempo mientras Sofi se desesperaba por mi camisa. Cuando quedé completamente desnudo ante sus ojos, vi algo en ellos que nunca había visto, deseo, deseo por mi. me acerqué nuevamente y en un movimiento rápido le saque sus bragas y desabroche su sostén dejándonos en igualdad de condiciones. Le besé todo, absolutamente todo su hermoso cuerpo y cuando sentí que ya estaba lista coloque la punta de mi miembr* en su entrada y con un movimiento muy lento, empecé a penetrarla, vi un poco de dolor en su rostro, la besé efusivamente en los labios y con una de mis manos masajeaba sus pechos. En un momento sentí que empezó a mover sus cadera, por lo que continúe mi camino a su interior profundo, húmedo, apretado y caliente como el infierno. Cuando llegué hasta el fondo, donde nuestras pelvis hacían contacto, empecé a entrar y salir mientras que escuchaba que salían varios gemidos de sus labios, gemidos de placer que me estaban volviendo loco. Comenzó a apretarme con sus paredes internas y ese fue mi límite, la vi temblar y apretar fuerte sus ojos, cosa que me dio el permiso para venirme dentro de ella, como no lo había hecho jamás con una mujer. Pero ella es mi esposa, si queda embarazada será la mejor de las noticias. Sé que estoy siendo egoísta con ese pensamiento ya que eso perjudicaría sus planes como bailarina.
Estaba extasiado, feliz. No podía creer lo que acababa de pasar entre nosotros
- ¿Estás bien?
- Más que bien - Dijo ella con una sonrisa que iluminó toda la habitación
POV Sofía
Estar entre sus brazos y que me haga suya fue una muy buena experiencia. Él fue tierno en todo momento y yo lo disfruté al máximo. No voy a mentir, dolió un poco al comienzo, pero luego fue solo placer.
Los días y semanas fueron pasando y esa intimidad entre nosotros se repetía seguido, por no decir casi todos los días. Ese hombre es insaciable. Mi vida continuaba normal, como cuando vivía con mis padres, pero con un delicioso sexo extra.
Un día me levanté sintiéndome muy mal, mareada y con vómitos. Se lo comenté a Eleonor y su respuesta me dejó sin poder procesar nada más. ¿Estaría en verdad embarazada? ¿Sería mamá? Pero ¿Cómo? Bueno esa pregunta es bastante estúpida. Es más que obvio el cómo. Lo que no sé es cómo se lo va a tomar Marcos y como voy a continuar con mis clases de baile.
Llamé a Marcos al celular y le dije que sí podía venir a casa temprano que debíamos hacer algo. A lo que no sé negó en lo absoluto. Yo aproveché para ir a una farmacia y compré tres pruebas de distintas marcas.
Cuando mi marido llegó yo lo estaba esperando sentada en la sala. Me miró preocupado y se acercó a mí al instante
- ¿Te pasó algo? - Escuché preocupación en su voz
- Depende de como lo veas - Dije y el se puso de cuclillas frente a mi
- ¿Qué pasa Sofi? Me preocupa verte así
- Compré estos - Le dije señalando las cajitas que estaban sobre la mesa y que él no notó. Miró en dirección a donde yo le señalaba y me volvió a mirar inmediatamente
- ¿Ya te las hiciste?
- No, te estaba esperando - me tomó de la mano y nos llevó al baño que estaba en este piso - Vamos, rápido, muero por saber si seremos padres. - La ilusión en su voz me hizo saber que Marcos si quería ser papá, pero ¿Yo quería ser mamá? A quién engaño, por supuesto que deseo ser madre, no sé si lo quería ahora, pero si estoy embarazada, va a ser más que amado.
Hice lo que decía en cada uno y salí a esperar el resultado junto a Marcos. Al cabo de unos minutos que fueron eternos, él fue el que los miró.
- Vamos a ser papás!!!! - Dijo y vino a abrazarme. A partir de ahí mi vida cambiaría para siempre. Yo pensé que lo haría con el matrimonio, pero no fue así. Ahora si va a cambiar y espero que sea para bien.
El tiempo siguió pasando, con el los controles de embarazo, los análisis de sangre, mi panza que va creciendo y todo es hermoso. No voy a olvidar nunca la emoción de Marcos en la primer ecografía, se puso a llorar y me besaba y agradecía. De verdad es un buen hombre y a pesar de todo lo que estamos viviendo. No he logrado amarlo, sé que lo quiero y muchísimo, pero no puedo decir que es amor.
Llegó el día del parto, me programaron cesárea porque mi pequeña, si va a ser una niña, no se ponía en posición para nacer. Yo estaba nerviosa, pero él papá mucho más. Por suerte salió todo bien. Cuando me la colocaron encima, ahí justo ahí conocí lo que es el amor a primera vista y vi en los ojos de Marcos el mismo amor que supongo yo tenía en los míos.
En todo este tiempo no he tenido mucho contacto con mis padres, pero sé que mi madre ahora que es abuela va a estar más presente. Espero que mi padre también lo esté, pero no estoy muy segura de que así sea.
Estuvimos unos días en el hospital y luego volvimos a nuestra casa.
El tiempo empezó a pasar más rápido de lo habitual. Yo no he vuelto a mis clases de danza, estoy esperando que Megan cumpla su primer añito para retomar en donde me quedé. En casa hago ejercicios para mantenerme en forma, eso es algo que exige mi carrera.
Marcos siempre está presente, en cada avance que tiene nuestra hija él la disfruta y eso me pone muy contenta, por él y por Megan. Todos merecemos un padre presente y me emociona saber que mi hija lo tiene.
Cuando Mi niña cumplió un añito Marcos decidió hacer una gran fiesta. Una con muchos invitados y en un club. Al principio no estuve muy de acuerdo, pero luego de toda su argumentación le di la razón y no me opuse a nada.
Después de eso nuestra vida continuó, yo sabía que tenía que volver a bailar, pero en parte tenía miedo.
- ¿Cuándo vas a volver a la academia Sofi? Ya Megan tiene un año y dos meses y aun no te veo con mira en regresar
- En verdad no lo sé Marcos, tengo miedo
- ¿Miedo de que amor?
- De no hacerlo como antes y de dejar a Megan con alguien que no sea yo.
- Te entiendo, pero tienes que superarlo. Es tu sueño Sofía, no lo puedes postergar más. Julia la señora que te ayuda con Megan es muy buena haciéndolo.
- Lo sé. Mañana prometo ir a la academia a hablar con las profesoras y ya veremos que me recomiendan
- Así me gusta. ¿Quieres que te acompañe?
- No lo creo necesario. Pero muchas gracias por ofrecerte Marcos.
Al día siguiente fui a donde siempre estudie y mis profes me dijeron que empezara cuando quisiera, ya que nunca deje de practicar y estaba en forma. Me sentí feliz en ese momento, regresaría a mi rutina, solo que ahora era mamá.