Prueba

1250 Palabras
En la plataforma real, cuatro asientos sobresalían, en lineal horizontal, los tres jóvenes de gran atractivo se hallaban sentados con gracia y distinción, ubicados al lado contiguo, la princesa del país extranjero y el hijo menor del rey quedaron juntos, mientras el primogénito quedo cerca de su hermano en el borde derecho. En el centro, del piso superior, se encontraba el rey erguido orgullosamente, no dejaba de sonreír abiertamente, la alegría del soberano era tanta que no había nadie en el lugar que no pudiera reconocer la emoción del mandatario, finalmente después de varios años de haber discutido el asunto con el rey Alfie V, hoy sería el día en que se formalizaría el compromiso. Después de esto nadie se atrevería a subestimar a la nación de Éclatant que ya poseía una gran fuerza militar y eran pionero en la producción de minerales, unidos en alianza con el estado de Lune prontamente se adueñarían de los demás sectores y se convertirían en los más poderosos del continente. Sentada con una postura recta, sin apoyarse completamente sobre el respaldo del solio, con su barbilla delicadamente elevada y con la planta de sus pies sobre el suelo, la princesa Helen mostraba con elegancia la etiqueta de su región. Luego de una hora de monótona charla de; presentaciones, agradecimientos y felicitaciones, el momento más importante de la ceremonia llego. El Rey se levantó, tomo una escritura en fibra de papiro y sus sirvientes se colocaron uno a cada lado, uno de ellos sostenía una bandeja donde sobresalían unas bandas rojas. Todos los presentes se pusieron de pie y los dos jóvenes nobles bajaron solemnes las gradas de la tarima, posicionándose debajo de donde se encontraba el monarca. —En esta tierra de abundancia donde el brillante sol enmarca el comienzo de un nuevo día, el amor florece, y como pétalos de flor que se dispersan, han llegado al ocaso del país de Lune. En presencia de esta multitud de testigos, no solo dos almas se unen, también dos naciones se conectan en lazos de fraternidad… Mientras el rey continuaba su discurso, el apuesto caballero, su alteza Finn, suspiró profundamente, tratando de despejar su mente de todos los pensamientos, e inclinándose hacia su compañera, le susurro: —Lo siento, pero no tengo intensiones de casarme contigo, aunque estemos haciendo este compromiso, cuando llegue el momento de la boda huiré. A sí que no vayas a creer que es injusto, porque te lo he avisado en la presencia y bajo el silencio de todos los que hoy quieren unirnos por sus propios intereses. La incómoda confesión hizo que la bella chica acomodara su cabellera con distinción, y empleando una de sus manos retiro los cabellos que caían pulcramente sobre su rostro —Me alegra que seas un tipo simple, no te arrepientas de tus palabras. El día de nuestra boda, por favor, no vayas a aparecer. Por supuesto, tú deberás controlar la ira de tu padre, yo me encargaré de hacerlo con el mío cuando llegue el momento. La conmoción de aquella respuesta le hizo temblar, pero la alegría de haber llegado tan fácilmente a un acuerdo hizo que se desplegara una enorme sonrisa en el semblante del segundo príncipe. El rey los observo con sospecha y asentó su voz. —ahora, para sellar este compromiso, las manos de esta pareja serán atadas juntas con una cinta roja, expresión de unión y amor. Y dentro de un año, la boda real más grande y lujosa que jamás se haya realizado, se llevara a cabo, ese día contaremos también con la presencia del rey de Lune y sus vasallos, desde hoy un brillante camino comienza. Los gritos y vítores no se hicieron esperar, los ministros y demás agentes del gobierno comenzaron a acercarse para entregar los cuidadosos y selectos regalos para la pareja, acto que solo sería el abrebocas de lo que recibirían dentro de un año, en la ceremonia de boda. El futuro monarca observó desde lejos la figura sonriente de su hermano y la hermosa doncella, estaban completamente rodeados en los escándalos bullicios de la gente. Al contemplar el panorama, se retiró en secreto, complaciente de ver la refrescante escena. Esta primera recepción abrió los eventos de la jornada: Un banquete y una ceremonia abierta con los nobles los esperaban, sin duda sería un día muy ocupado para la pareja. . . . En torno a las cinco de la tarde el primogénito fue llamado a una audiencia cerrada con el rey El hombre de cabello color azabache acudió extrañado al llamado de su padre En el trayecto el príncipe y su confiable guardaespaldas trataban de prever de que se trataba el asunto —Es probable que algo muy serio haya sucedido, su alteza — Ray, te lo he dicho muchas veces, deja de llamarme de esa forma. Cuando estemos a solas, llamadme por mi nombre. ¿No es eso lo que habíamos acordado cuando nos conocimos hace ocho años.? ¿ porque aún ahora me haces repetirlo? —… Comprendo, su alteza, Richard —…....... Una mueca de burla salió del rostro intranquilo del gran príncipe —No entiendo de que se puede tratar, Finn ha estado calmado durante todo el día y el último festejo está por terminar. —Por tanto, solo queda una opción —Sí, es un asunto estatal Desde los dieciocho años, el gran príncipe heredero se ha hecho cargo de las más inciertas situaciones problemáticas que han surgido en el régimen; sin embargo, no todas sus hazañas han sido pronunciadas al público, sino que el rey, ha sido quien se ha llevado la mayor parte del crédito. En estos ocho años el monarca ha estado aprovechándose de la inteligencia y astucia de su hijo mayor, situación que es mantenida en secreto y solo los más cercanos al rey conocen. —Su majestad, el príncipe heredero ha llegado. Pronuncio uno de los sirvientes al servicio del rey Cerrando los ojos sin dejar que la emoción lo inundara expreso con arrogancia —Déjalo pasar. Con paso firme, ingreso a la oscura habitación que mantenía solo cuatro velas encendidas, pero que no eran suficiente para dar una fuerte luz a la enorme habitación —Su majestad, me ha llamado. ¿En qué puedo ayudarle? — No seas engreído solo porque tus ideas han servido en ocasiones. Lo que estás haciendo es tu deber. —Le ruego disculpe mi altanería, alteza. —Hay rumores que hablan de la inconformidad del pueblo con mi mandato. ¿Qué piensas de esto? —Si la regencia de su majestad fuera descuidada y torpe, no hubiera perdurado durante tanto tiempo — Príncipe heredero, ¿eres leal a mí? No puedo encomendarte más tareas si no puedo confiar en ti El corazón del muchacho de ojos azulados comenzó a latir con fuerza. Ya que encontraba muy extraño estas interrogaciones —señor, ¿acaso he hecho algo que lo haya perturbado? El rey golpeó con fuerza la mesa de donde se encontraba y exclamo alterado —Respóndeme ahora, no intentes librarte El príncipe posicionó su mano derecha sobre su pecho —Señor, yo le soy leal y lo seré hasta la muerte El monarca entabló en tono serio —Entonces, pruébalo. Un velo de tristeza envolvió el corazón del futuro monarca Del oscuro cuarto salieron dos individuos que se habían mantenido ocultos —¿está todo preparado? Pregunto el regente a sus súbditos. A lo que estos asintieron y dijeron: —Sí, alteza, hemos seguido su orden. … Continuará…
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