Finn logro visualizar a su hermano en la distancia, de nuevo la vista del menor ponía en aprietos al heredero. Indiferente, se acercó hacia donde se encontraban los «enamorados»
—Veo que han empezado a pasar más tiempo juntos, es perfecto, parece que alguien a decidido seguir mi consejo.
El segundo príncipe siguió sonriendo y exclamo animado
—Lo sé, verdad, pensar que me voy a terminar casando antes que tú. Oh cierto, este es el momento perfecto para que pasemos un tiempo juntos y ustedes dos puedan conocerse mejor, después de todo solo han podido saludarse el día de la celebración.
De repente, dos voces pronunciaron al mismo tiempo
—¡¡No es necesario!!
Finn, se sorprendió con la rara respuesta;
— ¿Eh, que pasa?, acaso ustedes dos ya se han encontrado antes?
Richard tomó la palabra
—No es así, es solo que ahora mismo no puedo. Pronto iniciará la reunión semanal en la sala de audiencias
La bella dama permaneció en silencio, lo que hizo que el segundo legatario quisiera indagar más;
—¿Qué hay de ti? ¿Por qué te niegas?
Helen, habló con seguridad
—Pensé que habías dicho que hoy me darías un recorrido por la ciudad. Me disculpo con los príncipes, si soné descortés.
Finn que no era fácil de persuadir, refutó
—Aun es temprano para el encuentro, y el paseo por la ciudad será mejor hacerlo por la tarde, para que puedas disfrutar de todas los sitios interesantes que manejamos en Eclantant. Ahora vayamos juntos a tomar el té
Rodeo con su brazo derecho a su hermano, y extendió la mano de su brazo sobrante hacia la bella mujer, que viéndose obligada, no le quedó más remedio que seguirle el juego. Detrás de las tres personas de la realeza marchaban Ray, Rowen y la criada personal de la muchacha.
Pequeños panes fueron servidos en la mesa junto a pastelillos glaseados, y cremas coaguladas. La dama extranjera tomo la diminuta tasa con elegancia, sin hacer ningún sonido.
—¿Entonces, hermano, porque has estado tan distante? Fue difícil encontrarte en estos últimos días. ¿Padre te ha encargado alguna misión?
El próximo monarca que permanecía en su asiento sin realizar ningún movimiento, dejando intacta, la tasa de té enfrente suyo explícito;
—Sí, efectivamente he estado algo ocupado.
El segundo descendiente, no presto demasiada atención aquellas palabras, pues sus ojos se posaron en las manos del príncipe que levantaron la tasa, estás lucían unos extraños guantes negros.
—¿Qué es eso?
—No es nada, solo los llevo porque debo estar bien presentando hoy en la audiencia, replicó el joven sabiendo a lo que se refería
—¿No me estás ocultando nada verdad?
—No, no lo estoy haciendo, ¿y tú?
Finn dudo un poco, pero al final contesto
— Por supuesto que no, ¿qué podría ocultarte?
Helen, que analizaba la situación en calma, no comprendía por qué si Richard había decidido hacerse ese tatuaje lo ocultaba ahora a su hermano.
La hora del té continuo sin ningún inconveniente, durante la charla la doncella hablo de su país y de los tesoros que en esta bella tierra se podían encontrar, con el paso del tiempo la plática se volvió más amena, y las incomodidades desaparecieron en los presentes. Sonrisas atentas y corteses comenzaron a llenar el lugar.
La fría atmósfera se rompió y los jóvenes muchachos sintieron una extraña afinidad, talvez porque todos sin importar sus estatus aún seguían siendo chicos que estaban aprendiendo a vivir, aunque por supuesto el peso que llevaban sobre sus hombros era más grande que los de cualquiera a su edad.
Finn, comento sobre su infancia y lo bien que la había pasado al lado de su madre, aunque dos de las personas se abrieron un poco, solo el heredero al trono guardo silencio, pero presto especial atención y cuidado a ambos, rio con ellos y realizó pequeños comentarios. El ambiente se volvió tan bueno que al final del evento, el hermano menor quiso acompañar al mayor hasta la sala de audiencias, Helen también estuvo de acuerdo pero pregunto
—¿No deberías tu también participar de la audiencia?
—No, no estoy interesado en eso, después de todo no importa, Richard se hará cargo de todo en el futuro. Yo, en cambio, quiero vivir en libertad.
Se levantaron de la mesa y salieron del lugar llamado "palais du thé" sitio especial de la familia real para tomar el té dentro del castillo, este quedaba cerca de la cocina principal de la fortaleza.
El ambiente continuo tan entretenido durante el trayecto, que todos separándose de sus propios objetivos continuaban hablando gustosamente. Finn, un gran extrovertido era quien sacaba los distintos temas de conversación, estos eran tan sencillos que no imponían presión sobre ninguno de los bandos.
—¿Entonces, princesa, se ha sentido cómoda en nuestro país? Debe haber estado muy aburrida todos estoy días, pero no sé preocupé, le realizaré el mejor tour que haya recibido en toda su vida… incluso podemos practicar equitación juntos
—No creo que a la princesa le guste ese tipo de prácticas.
Aclaro el mozo de cabello n***o azabache.
—¿Quién dice que no? Soy excelente en todo lo que hago…
Alegre de presumir, la bonita dama no se percató de los dos criados que pasaban trasladando una enorme tinaja de agua caliente, Torpemente se cruzó en el camino de los servidores, quien al ver justo al frente a la noble, trataron de detenerse; sin embargo, ante el brusco movimiento el líquido dentro de la vasija se movió revoltosamente
—¡Cuidado!!!
Exclamaron exaltados los hermanos, al instante que ambos la jalaron al mismo tiempo al extremo derecho, haciendo girar su cuerpo, procurando salvarla de la quemadura
—Kyaaaaaa!!! Un agudo grito sobrecogedor, asusto a los dos guardias y a la sirvienta, que los seguían desde atrás, manteniendo una distancia prudente para brindarles privacidad a los tres chicos.
Por el impulso del fuerte jalonazo, la bella doncella, termino reposando su cabeza sobre los pectorales del futuro monarca, mientras una de sus manos descansaba en el pecho del príncipe Finn.
Le constó un poco recuperarse del susto, los dos hombres permanecieron inmóviles, bastante quietos y callados.
Finn, que bajo un poco su mirada la observo anonadado, el corazón palpitante se aceleró y su respiración se agitó un poco.
A su lado, una imperceptible sonrisa se escapó de los labios del próximo monarca, que podía sentir el estrecho contacto con la doncella.
... Continuara…