Era hermosa y espaciosa la casa al otro lado del lago: perfecta para que vivieran cuatro mujeres, cada quien con sus respectivas habitaciones y siguiera habiendo espacio para varias personas más. Hiz le encantaba el tiempo que podía estar allí, al lado de su madre, la madre de Dane y su hija menor Emy, así como Anny (la hermana menor de Ben). Con ellas, conversaba por las tardes, a orillas del lago, tomando café o té y comiendo pastelillos y otras delicias más. Les contaba sobre cómo iba la guerra y que parecía que pronto acabaría. Hablaban sobre el futuro y que las chicas menores debían comenzar a recibir clases. Antes que Dane enfermara por la unión biológica, también llegaba con ella y le traían vestidos, zapatos, joyas y todo lo que vieran que pudieran regalarles. Sus mamás se

