Eran demasiadas cosas en la vida de Hiz: terminar el proyecto para la marca Tierra, el baile del Día del Sol, aprender a controlar una habilidad que no sabía que tenía, ser la unión oficial de Dober Momson y ahora una guerra en la cual el chico que antes intentaba conquistarla era la mayor arma que había para dicha guerra. Como si fuera poco, ahora no solo había una unión: eran casi cien casos de unión despertándose en toda la capital. —¿Y dónde están guardando a esas personas a las que le nace la unión? —preguntó Dane, mientras se cruzaba de brazos. Las chicas llevaban toda la tarde trabajando en el proyecto para la marca Tierra. Afortunadamente, antes de que Jew se le metiera la loca idea de ser rata de laboratorio para tener una unión, había localizado al grupo de aldeanos y Dober

