Capítulo diecisiete: Mentiroso Aún me cuesta creer lo que sucede. Después de lo que hablamos hace unos días, ¿eso es todo lo que tiene para decirme? —Dime, ¿piensas invitarme a la boda? Adopto una posición imperturbable. «Para chula, yo» —Pues, mira —emito un chasquido con la lengua—. Pensándolo bien, puede que hasta padrino te haga. Así que puede ir pensando un buen discurso… —No jodas conmigo, Lysa —me corta secamente mientras que aprieta en agarre—. ¿De verdad piensas casarte con ese c*****o? —¿Y por qué no? —le desafío con la mirada—. Estoy en un buena etapa de mi vida para casarme, Decon es mi novio, es increíblemente guapo y además, tiene muy claro lo que quiere. —¿Y qué es lo que quiere ese lord c*****o? —cuestiona con la mirada encendida, como si imaginara la respuesta. —

