La voz de Peallaidh hizo eco en mi cabeza. —Una vez que controle este país, Fergus, querrá más. La gente como él siempre quiere todo lo que ve. ¿Recuerdan a Edward Plantagenet de Inglaterra? Era de la misma clase: tenía Inglaterra, luego fue tras Gales y entonces intentó conquistar Escocia. Las ideas me llegaron en ráfagas, como si hubiesen estado colmando un pasillo esperando a que alguien abriera la puerta. —Debemos atraerlo; tenemos que tentarlo con encontrarme. Si puedo pelear contra él cara a cara, puedo matarlo. De manera extraña, no tenía dudas sobre eso. Sabía que era grane y fuerte, malvado y tenía una vasta experiencia, pero yo era rápido y ágil y estaba lleno de ira. Podía matarlo. Quería matarlo. Vi la preocupación en el rostro de Seonaid. —Es un guerrero muy experimentado,

