Había elegido el mediodía para encontrarme con Alistair porque quería que el sol estuviese en su cenit y que así no hubiese oscuridad que pudiera ocultar a los cáterans en la ladera. Había estipulado que vendría solo, sin su guardia personal, y esperaba que su deseo de volver a tener el Libro opacara su prudencia natural. Seonaid me había dado la espalda a propósito cuando salí de esa cueva impecable, pero podía sentir su preocupación al montarme sobre Bernard, coger el Libro de la Tierra Oscura y comenzar la cabalgata de diez millas hacia Carn Nan Dun, el cual estaba exactamente en el límite entre el páramo de Dava y las montañas Monadhliath. Esperaba que no me estuviera observando cuando desmonté luego de dos millas y lo escondí. Sentía la seguridad de que podía matar a Alistair en una

