Parte 1... Aparco mi Ferrari n***o delante de la empresa, a la sombra. El viento caliente me abofetea en la cara después de llegar aquí con aire acondicionado, en la máxima comodidad. Hombre, odio el calor. Ojalá toda la ciudad tuviera aire acondicionado. Ayer hacía calor, pero hoy hace aún más. Al pisar la alfombra de bienvenida, las grandes puertas de cristal se abren y doy un paso hacia el interior. Oigo risitas y giro la cabeza. Al otro lado, en la sección de coches utilitarios, hay tres chicas casi babeantes que me miran. Les devuelvo la sonrisa y me quito las gafas para que vean que no soy ninguno de mis dos hermanos pequeños. Están asombrados, pero siguen sonriendo y moviéndose de un lado a otro, mostrando sus cuerpos. Norman y Norman son hermanos gemelos. Los tres nos parecemo

