Capítulo 42 PRECISO E INSIERTO Estoy de pie frente a la empresa donde trabaja Kevin, saco mi teléfono y lo llamo, no es algo que quiera hacer, pero necesito hablar con el – Imagino que no me llamas para nada bueno – es su respuesta – Te estoy llamando para que hablemos – le respondo con total calma – ¿de qué quieres que hablemos? – espero que no se mantenga en ese plan porque entonces no nos podremos poner de acuerdo – Estoy frente a tu empresa, por favor sale – cuelgo para que no pueda decir nada más, un par de minutos después lo tengo parado frente a mi – ¿Qué necesitas? – me pregunta – Te invito a almorzar – le sonrío, lo piensa por un instante y después asiente, caminamos por esa calle, hay algunos buenos restaurantes, encuentro uno en

